lunes, 29 de julio de 2013

THE WOLVERINE

Decir que esta película es mejor que su antecesora X-Men Orígenes: Lobezno es hacerle un flaco favor, ya que vamos al cine esperando encontrar algo que nos distraiga y nos emociones. Nada más lejos de la realidad. En primer lugar, la equivocada elección del director, James Mangold, que aquí demuestra que no pasa de ser un simple y correcto realizador de algunos géneros, pero que para esta propuesta carece del brío y el talento necesarios. las escena de acción son planas, en las peleas no se ve nada y la sangre que debería salpicarnos (es Lobezno, amigos!) desaparece como por arte de magia. El único momento que merece la pena ver, visualmente hablando, es el enfrentamiento sobre la superficie del tren bala, pro lo demás la película es visualmente sosa.
¿La historia? Bueno, partiendo de la maravilla que hicieron en el cómic Chris Claremont y Frank Miller, los guionistas Mark Bomback y Scott Frank no han pillado ( o no han querido pillar) el tono setentero de la historia, homenaje a la película "The Yakuza", dirigida por Sidney Pollack y pierde su tono noir, crepuscular, para convertirse en un sinsentido en el que el pobre Lobezno va de un sitio a otro, descontrolado, perdiendo su poder de regeneración y todo para perder lo que lo define (y no digo más...).
No quiero ni pensar lo que podría haber sido esta historia en manos de el genial Darren Aronofski...
En fin, lo único que sí que recomiendo es el final tras los créditos, donde nuestras mandíbulas se desencajarán...

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