domingo, 29 de enero de 2012

TOUCH


Podíamos definir a Tim Kring, creador de esta nueva serie y de Heroes, como un bluffer. Un creador de expectativas que luego se quedan en nada. Ya lo hizo con su serie de superhéroes, que después de una primera temporada que prometía bastante, cayó en un abismo de incongruencias: Personajes que cambiaban de bando como de camisa, muertes y resurreciones por doquier y en general, un descontrol narrativo bastante potente. Tras aguantar cuatro temporadas, por fin fue cancelada.
Dudo que esta nueva apuesta de Kring dure tanto. En primer lugar vuelve a jugar con esa filosofía new age de veinte duros que tanto le gusta, pero esta vez no es un científico hindú quien nos introduce en cada episodio, sino Jake, un chaval autista que "sólo" nos habla a nosotros, los espectadores... Pues bien, resulta que todos los habitantes de La Tierra estamos conectados por hilos invisibles, y un suceso que ocurra en Sidney puede afectar a un albañil de Pontevedra. Jake se pasa todo el día escribiendo numeritos que luego forman espirales y sólo reacciona cuando su padre, Martin (Kiefer Sutherland) le trae móviles. Martin fue un reputado periodista, pero a raiz de los atentados del 11S su esposa murió y ha ido cambiando de trabajo.
En fin, que en este primer episodio, un móvil viaja por todo el Mundo, contiene las únicas fotos de una niña fallecida (¿las únicas?); un chaval iraqui se mete en problemas por querer conseguirle un horno a sus padres y una joven oficinista que canta en sus ratos libres verá como su fama asciende como la espuma...
En fin, una resolución algo lacrimógena; muchos números; un Kiefer Sutherland al que no podemos olvidar como el gran Jack Bauer y sobre todo un gran, gran globo y que me da la impresión que se deshinchará en breve. Si lo dejan, claro.
Por cierto, el primer episodio esta dirigido por Martin Lawrence, que perpetró sendas adaptaciones, John Constantine y Soy Leyenda...Casi nada.

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