lunes, 26 de septiembre de 2011

NO HABRÁ PAZ PARA LOS MALVADOS


Santos Trinidad, un policía quemado y alcohólico, se patea los bares de la ciudad hasta que termina en un puti club dirigido por un sudamericano. Salta la chispa y la violencia termina con tres muertos a sus pies y un testigo que huye. A partir de ese momento, el único objetivo de Trinidad será encontrar y acabar con el huído.
Lo que él no sabe es que poco a poco se irá metiendo en una trama, que cual cebolla, lo introducirá poco a poco en algo mucho más grande e impensable y que algunos de sus compañeros de la policía, como Leiva (Juanjo Artero) también investigan.
En la ciudad se va a celebrar una Cumbre política y una red está funcionando, moviendo dinero, recogiendo a sujetos sospechosos, reuniendo materiales ilegales...
Pero el camino de Trinidad (impresionante José Coronado) tiene un final, y como si de un western se tratara, llegará el momento del cara a cara, de los disparos y de la muerte.
Serie negra pura y dura, sin concesiones, con personajes creibles. Desde la seria y seca jueza, pasando por el compañero de sección de Trinidad, interpretado por Rodolfo Sancho.
Lo que comienza siendo un crimen termina revelando algo mucho más terrible, inimaginable y que solo la casualidad podrá detener.
Y una pregunta final: ¿ Por qué algunos actores televisivos españoles da pena en las series y sin embargo lo hacen muy bien cuando trabajan en una película bien dirigida y mejor escrita? ¿Hace falta responder...?

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