sábado, 4 de junio de 2011

X-MEN: FIRST CLASS


Todavía existe el talento en Hollywood. Entre tantos remakes, globos llenos de aire y truños esta película se erige como una de la temporada.
Con un largo prólogo a lo James Bond, veremos como Erik Lenhsherr, se convierte en un cazanazis, persiguiendo al hombre que convirtio su vida en un infierno dentro de un campo de concentración.
A la vez, un pequeño Xavier se da cuenta de que no es el único que tiene poderes, facultades y, a la vez, gana una guapa "hermana".
La decidida agente Moira Mactaggert investiga al líder de un escurridizo grupo, un tal Sebastian Shaw, que junto a la espectacular Emma Frost y un par de tipos más, no maquina nada bueno...
Esta película, tremendamente bien dirigida por Matthew Vaughn es, sobre todo, la historia de una amistad, la de Xavier y Erik, y de todo lo que logran juntos. Cada uno con una forma de pensar diferentes, son capaces de unirse frente a una causa común: Salvar al Mundo.
Mientras tanto seremos testigos de como se forma el primer grupo de X-Men. En unas escenas que mezclan la diversión con le asombro, veremos como Kaos, Mística, Angel, Darwin, Bestia y Banshee empiezan a convertirse en los héroes (y villanos...) que más tarde nos serán tan conocidos.
Para durar dos horas y pico, la película se pasa en un suspiro y la trama está tan bien integrada dentro de los sucesos acaecidos en la Crisis de Bahía de Cochinos que pocas pegas se le pueden poner a la que se erige ya como una de las mejores adaptaciones del Universo Marvel a la pantalla.
Se toman libertades con las relaciones y los personajes, pues sí. Pero eso es lo de menos. Lo importante es que la historia funciona. No seamos talibanes hasta con esto. Hay que disfrutarla como lo que es, una buena película, no buscarle incorrecciones con respecto a tal o cual comic...
Además, para rematar la tarta, un par de momentos que harán que los más frikis peguen un bote en la butaca.
Los actores, sobre todo destacar a Michael Fassbender, perfecta elección de Magneto y que se mete en le pellejo de un remedo de James Bond en su búsqueda de nazis alrededor del planeta.
El resto del casting también funciona muy bien, hasta la pobre Rose Byrne, a la que veremos en paños menores medirse en sensualidad con ese bello monstruo que es January Jones.
Kevil Bacon borda tambien su papel de gran villano, Sebastian Shaw y el actor español se lo lleva calentito sin decir esta boca es mía. ¿Lo habrá enchufado la hermana de Pe?

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