sábado, 7 de mayo de 2011

I AM NUMBER FOUR


D.J. Caruso dirige esta película destinada, o incluída, en ese núevo subgénero llamado "cine para adolescentes lánguidos que sueñan con vivir las aventuras y/o amar como sus héroes en la pantalla". Léase Crepúsculo, Caperucita Roja, etc...
Nos encontramos con un joven, John Smith (no es su nombre, claro) que huye por los USA junto a su protector, el expeditivo Henri (Timothy Olyphant, grande, grande Deputy Givens en Justified!). Resulta que son nativos de un planeta que fue diezmados por una raza de asesinos, los mongorianos (¡!). Unos tipos altos y muy feos que viajan con un enorme camión que contiene algo monstruoso...
En su huída llegan al pueblo de Paradise, donde John vuelve air al instituto y allí conoce, sorpresa, a la mujer de sus sueños Sarah, una chica aficionada a la fotografía y que tuvo relaciones con el malote del lugar, el hijo del sheriff, Mark.
Paralelamente vemos como una rubia motera se va cargando lugares con grandes explosiones y demas...
Resulta que tanto el prota como otros pocos son los únicos nueve supervivientes de este planeta y son asesinados, por lo que quedan pocos. Cada uno tiene un poder que, como en el caso de John, se está desarrollando y la batalla final se librará en el instituto.
Escrita por los televisivos Miles Millar y Alfred Gough (basada, of course, en una serie de novelas escritas por un tal Pittacus Lore, que resulta que son dos tíos), y pese a contar con dos protas sosos a más no poder, la segunda mitad de la peli tiene tantos saltos, explosiones, rayos de luz y peleas de monstruitos que se hace entretenida y no te dan ganas de vomitar. Lo malo es que está pensada para continuar y creo que la recaudación no ha sido nada del otro mundo, así que...

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