jueves, 9 de diciembre de 2010

THE DISAPPEARANCE OF ALICE CREED


Con un montaje vertiginoso se nos narra la preparación, los prolegómenos de un rapto. Rápidamente, sin equivocaciones, de una manera limpia. Una chica es amarrada en una cama, dentro de una habitación insonorizada. Da igual que grite, llore o patalee.
Durante 96 minutos vamos a contemplar como lo que podría haber sido un trabajo excento de problemas se convierte en un infierno.
Tres personajes: Alice Creed, la chica secuestrada; Danny y Vic, sus secuestradores. Danny es joven, cuestiona a veces los métodos de su compañero. Vic es el organizador, tiene todo el plan estudiado al milímetro, pero a veces lo pierde su temperamento. El objetivo: Dos millones de libras.
J Blakeson dirige su ópera prima y lo hace con ingenio. El montaje es vertiginoso pero claro, y su guión es una caja china que nos irá deparando sorpresa tras sorpresa.
Y es por ello que no puedo hablar más de esta película inglesa, tan sólo recomendarla encarecidamente. Una de esas pequeñas joyas que podemos disfrutar en este terrible año cinematográfico.

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