jueves, 14 de octubre de 2010

RESIDENT EVIL AFTERLIFE


Cuarta entrega de la serie de pelis que adaptan el universo del famoso videojuego. Y me pregunto: ¿Era necesario? Se ve que sí, ya que vuelve a dirigirla y escribirla Paul W.S.Anderson, maridito de la gran actriz Milla Jovovich. El argumento continúa a la anterior, en la que con la genialidad que caracteriza a sus guionistas, le habían hecho cientos de clones a la pobre prota de las cintas. La acción comienza en Japón, en una de las bases ultrasecretas de la Corporación Umbrella. Los tokiotas se han transformado en zombies y sólo la aparición de las Alice-clones hara fracasar (una vez más) los planes de la maligna empresa, no sin dejar escapar en el último momento (como todo buen villano de opereta)al líder de la organización, Wesker.
El resto de la cinta es lo de siempre, Alice encuentra a supervivientes: Un hispano, un negro, una chavala de buen ver, un medio malo (que luego se vuelve malo entero) y a un misterioso personaje al que tienen recluido en una celda y que es, nada más y nada menos, que ¡Chris Redfield! el hermano de Claire y prota de muchas aventuras consoleras (interpretado por Wenworth Miller, al que recordaréis de aquel despropósito de serie llamada Prison Break...).
Pues bien, a partir de ese momento uno/a tras otro/a comienzan a ser masacrados para al final sólo quedar los protas, que llegan a un enorme barco donde encontrarán la respuesta a sus preguntas y a una que nos acecha... ¿Será este el final de la saga?
Escenitas a los Matrix, diálogos de tienda de veinte duros e interpretaciones nulas son lo mejor que ofrece esta peli, que entre otras cosas vendE la moto del manido 3D...
Lo peor, que ha hecho unas increible recaudaciones en los USA, por lo que ya están preparando la quinta sesión de sufrimiento.
Lo mejor, no te aburres... que menos.

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