martes, 13 de noviembre de 2012

HOLY MOTORS

Reconozco que hay películas que no son para todo el mundo, acostumbrados como estamos a que nos lo sirvan todo masticado y en bandeja de plata (es un decir), pero en el cine, como en el resto de las artes hay obras complejas, personales, hasta incómodas. Eso precisamente ocurre con la última película del director galo Leos Carax. He de confesar que es la primera que veo de su filmografía y la verdad es que como espectador, no te hace permanecer impasible. ¿Su argumento? Veamos, la cinta se abre con le propio realizador, Carax, atisbando por un agujero la película que unos impasibles espectadores contemplan: Unas imágenes en blanco y negro, mudas. De ahí pasamos a ser testigos de la curiosa existencia del Sr. Óscar (Denis Lavant, sin el cual esta película no existiría, ya que realiza un auténtico tour de force interpretativo). Es recogido a primera hora de la mañana por una sexagenaria chófer, Cèline, y en ese momento comienza su jornada "laboral". Dentro del auto lleva todo lo necesario para trasformarse en diferentes personas-personajes e interactuar con otras (familiares, compañeros de trabajo, etc...). Y hasta aquí os puedo contar, ya que el resto de la historia nos va a llevar de un lugar a otro, de una piel a otra un anciano moribundo, un padre, un personaje virtual, un asesino... así hasta nueve). Viviremos junto a Óscar momentos dramáticos, violentos, surrealistas (el segmento del Sr. Merde, por ejemplo) e iremos comprobando el desgaste, el cansancio del ejecutor- actor. ¿La vida es un gran escenario? No quiero dar explicaciones peregrinas y como ya digo al principio de la reseña, ésta no es una película para todo el mundo, como tampoco lo es, por ejemplo, El árbol de la vida, por citar una. Destinada a causar controversia, tiene un factor importante a su favor: En ningún momento se detiene y se hace cansina, todo lo contrario, en sus 115 minutos veremos parte de un dramático musical (impresionante Kilye Minogue), un letal tiroteo, varias historias englobadas en una y una pregunta, ¿qué es Holy Motors? ¿Importa el final del viaje o el viaje en sí?

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