viernes, 13 de agosto de 2010

ORIGEN (UNA SEMANA DESPUÉS)


Que no se diga que no os he dado tiempo para verla. Ha llegado la hora de comentarla:
El Guión. Esta es una de las mejores historias del año, hacía tiempo que una película me atrapaba desde el principio y no me soltaba hasta terminar, y desde entonces sigo pensando en ella. Esto sólo lo logran los genios, y Christopher Nolan lo es, vaya que sí.
Cobb (Leo DiCaprio) es un agente, pero uno muy especial. Tiene la habilidad de moverse en los sueños, interactuar con lo que allí se encuentra y sobre todo reaccionar con rapidez ante los imprevistos. Su suegro (Michael Caine) fue su mentor y ahora cuida de sus hijos en los USA, ya que Cobb fue acusado de provocar la muerte de su bella esposa Mal (Marion Cotillard), que lo persigue con fijación en los sueños, convirtiéndose en su archienemiga.
Una misión con el millonario Saito no sale demasiado bien y además de perder al arquitecto que colaboraba en su grupo (Lukas Haas) debe aceptar un chantaje del japonés: Tendrá que insertar una idea en la mente del joven heredero de un imperio multimillonario, Richard Fischer (Cillian Murphy).
Pues bien, como si en uno de los añejos episodios de Misión: Imposible se tratara, Cobb reúne a un grupo de especialistas para realizar la complicada misión. ¿Y en que consiste? Agarráos: Deberán diseñar tres niveles de sueño diferentes y como si se tratara de un videojuego, acceder de uno al otro. Pero las cosas se complicarán, por un lado los agentes de la organización Cobol los persiguen y cómo no, el fantasma de Mal reaparecerá.
A partir de aquí comienza una montaña rusa de emociones cinematográficas. Cada nivel de sueño estará definido por un color, una textura, lo que nos hará las cosas muy fáciles. No os preocupéis ante los que definen esta peli como "complicada". Nada de eso.
Los actores: Leo DiCaprio, que cada vez va teniendo menos cara de niño, lo hace realmente bien y el resto del elenco está perfecto. A destacar Marion Cotillard, que sabe manejar a un personaje inestable, que hace lo que hace por amor, y Tom Hardy (Rockanrolla, Bronson) que interpreta a una especie de James Bond golfete.
Hay muchas escenas que se quedan en la retina del espectador y es que Nolan a madurado mucho como director, desde las escenas de acción de Batman Begins hasta ahora ha llovido mucho y el director ha aprendido dónde y cómo colocar la cámara.
Finalmente, la maravillosa partitura de Hans Zimmer, inolvidable.
Por todas estas cosas y muchas más que descubriréis al verla, Origen se erige como la producción más interesante, inteligente y fascinante de este año.
Un sólo pero, el doblaje de Saito (porque los japoneses doblados al castellanos parecen tontos. Recuerdo la escena final de El Ultimo Samurai...) y el de Mal, con ese exagerado deje francés. En cuando esté en v.o. habrá que hacer una comprobación de las voces originales, seguro que cambia la cosa.

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