domingo, 24 de enero de 2010

LUCKY MAN


Tiene 42 años.
Mantiene disecados a sus padres en el salón, sentados frente al televisor. Los mató de pasividad, frialdad y mentiras.
Su sombra sonríe, lo mira y admira lo bueno que es en todo. Cada opinión que da, los comentarios que salen por su bendita boca, todo él es perfecto. Se siente tan orgullosa de ser su sombra.
Hay palabras que no figuran en su diccionario: Amistad, verdad, compromiso y la peor de todas. TRABAJO...
Salta de casilla en casilla, evitando las fauces de la fiera que tarde o temprano lo devorará a él y a su sombra. Es lo que hay.
Puedes verlo, paseando indolente. Hasta parece alguien. Ja.
Lo mejor de todo es que aún tiene suerte y mantiene esa fachada. Pero la pintura comienza a resquebrajarse, amigo. Prácticamente has recorrido la mitad de tu camino, tal vez más. Nunca se sabe.
Todo lo bueno se acaba y a tí no te queda mucho tiempo.
Cómprate una gorra y una guitarra, nos veremos en cualquier esquina. Al fin y al cabo siempre has pensado que eres un artista, ¿no?

THE ROAD


Soberbia adaptación de la novela de Cormac McCarthy, donde era fácil haber caída en narrar una aventura post-apocalíptica, más propia del cine de Michael Bay. John Hillcoat y el guionista Joe Penhall trasladan el texto a la pantalla con fidelidad, sólo se toman la libertad de insertar pequeños flasbacks d ela vida en pareja del protagonista, Viggo Mortensen, y su fallecida esposa. A mi parecer enriquecen esta historia, gris, sin esperanza. Padre e hijo recorren un camino, una carretera que les llevará al sur, a la esperanza. El padre sabe que es un camino sin final para él, o para los dos. Sin comida, sin agua y acechados por bandas de caníbales, hacen lo que pueden para llegar vivir al día siguiente.
Está narrada con sutileza, pero con la dureza del texto del ganador del Premio Pulitzer.
Viggo Mortensen encuentra otro papel a su medida y lo hace suyo. En su mirada sólo se refleja la desesperación, el miedo y en ciertos momentos el amor que siente por su hijo, un ser desvalido que no sabe dónde está.
Los actores Robert Duvall y Guy Pearce hacen aparición con dos personajes secundarios y la extraordinaria Charlize Theron interpreta a la madre, un personaje difícil que toma una la más terrible de las decisiones.

sábado, 23 de enero de 2010

EL CLUB DE LAS DOCE SILLAS


Seguramente no me conocéis,siempre he sido un ser gris, retraido, oculto en mi taller. Pero tengo un plan para salir de las sombras. Veréis, soy pintor de sillas. No muy bueno, la verdad, pero me iba ganando la vida con encarguillos de aquí y allá. Eso sí, siempre que em encuentro con algún conocido mantengo una actitud distante, fría, que les haga creer que se encuentran ante un gran artista. La mayoría de las veces funciona. Es increible lo corta que es la mayoría de la gente, aunque hay algunos, pocos, que ya me han calado.
Pues bien, resulta que tengo un familiar cercano en la Real Fábrica de Sillas de la ciudad y un día, mientras compartíamos un café, le propuse algo. ¿Porque no crear nosotros mismos un evento del que poder beneficiarnos (la verdad, el ya tiene un gran trabajo, coordinando la elaboración de las sillas, pero a mí uno así me vendría de perlas...). Mi primo me miró, pensativo y comentó que era buena idea, pero que debíamos revestirlo todo de acontecimiento, implicar a más artesanos de la ciudad y subrepticiamente conseguir nuestro objetivo.
El Plan estaba en marcha.
Conozco desde hace muchos años a un constructor de sillas, es algo conocido fuera de nuestras fronteras, aunque los años han demostrado que donde unicamente tiene algo de trabajo es en nuestra ciudad. Juntos ideamos el Concurso de las Doce Sillas, y poco a poco, utilizando mis contactos (conocidos, amigos y familiares) y los suyos logramos reclutar a un nutrido grupo de aficionados al arte de la marquetería y la pintura. La verdad es que había de todo, la mayoría sólo había trabajado en sus casas (algunos) y eso sí, gracias a mi amigo logramos convencer a algún artesano de otros lugares, lo que le daba esplendor a nuestra tarea.
Como nuestra urbe es pequeña, rápidamente se extendió la noticia y usando a nuestros contactos en la gaceta local anunciamos a los cuatro vientos que la competición comenzaría y duraría hasta que el último artesano creara su última silla. Yo, por supuesto, me adjudiqué el papel de juez y elegía como quería los diseños, haciendo patente mi "buen" gusto y oficio...
Y así llevamos ya varios meses, el plan marcha a la perfección y yo cada vez me veo más metido dentro de la Fábrica, que es mi objetivo final y único. No me importan las sillas, eso es lo de menos... Sí viérais algunas, a fe mía que se me cae la cara de verguenza. Pero son jóvenes, y creen que llegarán a algún sitio con esto, ya se recuperarán con el tiempo.
Se despide de vosotros este humilde artesano con suerte.
Por cierto, mi nombre es Juan P.

jueves, 21 de enero de 2010

DOS DE UNA TACADA



A serious man, de los hermanos Coen nos relata de existencia de Larry Gopnik, un gris profesor de instituto, judío para más señas. Está casado y tiene dos hijos. Su vida transcurre con monótona tranquilidad hasta que su mujer le comunica que lo abandona por un conocido. A partir se ahí todo se precipita: Un alumno pretende comprar un aprobado, su vecino lo trata como a la mierda, sus hijos lo ignoran...
Es curioso como funciona la vida dentro de una comunidad judía, la relación entre sus miembros, sus celebraciones y cómo ante cualquier problema personal deben visitar a los rabinos. Si a todo esto añadimos un tipo de humor surrealista, toque de los Coen, tenemos una película curiosa, un poco con momentos a lo Barton Fink y con una sombra que sobrevuela sobre la cabeza del pobre Larry, que ve como el control de su vida se le va de las manos.

Fantastic Mr. Fox, de Wes Anderson es una divertida adaptación de una novela del escritor Roald Dahl. La vida del señor Fox y su señora da un giro radical cuando él le promete que dejará el pillaje (es un virtuoso en lo que se refiere a matar gallinas, patos y demás fauna de las granjas). Años después disfrutan de una vida plácida, ella como ama de casa cuidando de su joven hijo y él escribiendo una columna en el periódico de la comunidad. Pero algo en su interior, su naturaleza animal, le hace planear un último gran "trabajo". Con la ayuda del conserje del nuevo árbol donde se han mudado, robarán a los tres peores granjeros de la zona, con desastrosas consecuencias para él y el resto de los animales del lugar...
Con una animación clásica y una historia adulta, resulta ésta una muy buena muestra del cine de Wes Anderson, ya que comparte ese universo algo surrealista que ya nos ha mostrado en Viaje a Darjeeling, The Life Aquatic y demás pelis.
Atención a las voces, George Clooney y Meryl Streep encabezan el reparto.

martes, 19 de enero de 2010

JACK´S BACK


Sí amigos, Jack Bauer ha vuelto, nuestro sufridor preferido regresa en al que quizá sea su última misión. Se rumorea que en esta octava temporada veamos a Bauer morir.
Si he de ser justo tal ves sea el momento de terminar, ya que la temporada anterior fue de lo más flojita, con uno de los peores finales y un prota desinflado.
En los dos episodios emitidos vemos que el ex agente de la CTU se ha retirado y vive feliz junto a su nietecida y su hija Kim en la ciudad de New York. Pero esta calma se acaba cuando un antiguo soplón de Jack (el genial Aceveda de The Shield) le comunica que va a cometer un atentado contra la vida del mandatario de un país que está a punto de firmar un importante acuerdo con los USA.
Y ahí es cuando Bauer cambia el chip, su expresión cambia y empieza la cuenta de cadáveres. Diversión a raudales y varias líneas argumentales que prometen. Que mejor que irse con un gran bang!
La futurista base de la CTU neoyorquina es demasiado modelna, pero bueno, tiene un pase y veremos caras de actores conocidos por su participación en otras series de la caja tonta, como Katee Sackhoff, la cañera Starbuck de Galáctica.
El presi extranjero está interpretado por el presentador cabroncete de Slumdog Millionaire, el actor hindú Anil Kapoor.
Pues bien, la cosa ha empezado en todo lo alto y esperemos que la cosa continúe ya que esta es una de esas series que me ha hecho pasar grandes momentos (menos cuando la emitían los inútiles de Antena 3 y me tenían hasta las tantas de la madrugada...).

lunes, 18 de enero de 2010

ELEMENTAL


Confieso ahber ido algo temeroso al cine para ver la última película de Guy Ritchie. En la prensa se airearon los diversos problemas que esta producción ha tenido, entre ellos el rodar escenas adicionales, lo que casi nunca es buena señal.
Pero no, mis temores eran infundados. En primer lugar, los guionistas respetan al personaje, a los personajes. Sherlock Holmes es el de siempre, lo que ocurre es que vemos facetas de él que se citan en las novelas de Conan Doyle pero que hasta ahora no habían sido mostradas tan a las bravas. Holmes es un experto conocedor de varias artes marciales y del deporte del boxeo. Es por ello que con la agudeza que lo caracteriza resuelve sus enfrentamientos con rapidez y resultados satisfactorios (geniales las escenas de pelea, con un montaje que deja ver el sello de Guy Ritchie).
El detective tiene vicios visibles y otros que se le suponen (se pasa la peli sorbiendo por la nariz...) pero pese a todo es la mente brillante de siempre y todos los crímenes cometidos en la historia tendrán una explicación lógica.
Watson, por otra parte, es un militar retirado que arrastra una lógica cojera y que tampoco se queda manco a la hora de repartir mamporros.
La química entre ambos actores es perfecta, se nota que han sido compañeros de fatiga durante mucho tiempo y es la irrupción en la relación de Mary, la prometida del doctor, lo que nos hará disfrutar de varios momentos de lo más divertido.
Es esta una visión del personaje moderna, rápida, divertida, que nos muestra un Londres que parece escapado del comic de Alan Moore La Liga de los Extraordinarios Caballeros. Con un villano a la altura de las circunstancias y la sombra de otro (Moriarty) que nos deja con ganas de más, de mucho más.
A diferencias de otras crepusculadas, que pervienten y añoñan el mito vampírico, ésta si que es una buna forma de acercarse al personaje holmesiano y, si se quiere, embarcarse en las novelas de Conan Doyle.

miércoles, 13 de enero de 2010

THEY ARE BACK!





Sí amigos, después de las laaargas Navidades, regresan las series de televisión americanas. Por fin podremos volver a rellenar ese hueco que teníamos en nuestros pechos. House, Fringe, 24 y a principios de febrero Lost... Qué más se le puede pedir a la vida... Bueno, que la ministra de Cultura se quede tonta. Aunque con esa pinta de haber salido de un cuadro de Velázquez ya tiene bastante.
En fin, que volvemos a calentar motores y a seguir las vidas de Gregory House, la agente Olivia Dunham, Jack Bauer y los chicos de la isla más intrigante de la tele.
Enjoy it!