miércoles, 3 de octubre de 2012

666 PARK AVENUE

Last Resort suena, y mucho, a Marea Roja; Vegas es un mix entre Justified y Boardwalk Empire; Elementary aprovecha el tirón de la británica Sherlock y le cambia el sexo a Watson y Revolution... bueno, mejor ni hablar de ella. Me temo que la falta de ideas que hasta ahora le achacábamos a los guionistas de cine está llegando a la pequeña pantalla. Reutilizar conceptos antiguos para venderlos como nuevos. Y ese es precisamente el caso de esta nueva serie: 666 Park Avenue. Meted en una coctelera La semilla del diablo y Pactar con el diablo y obtendréis este producto. La pareja formada por Jane y Henry, dos talentosos profesionales (cada uno en su medio, ella es arquitecto y el trabaja en la oficina de urbanismo del Ayuntamiento) son contratados por el misterioso propietario del edificio Drake, entre cuyos muros se esconden muchas historias, y oscuros pactos. Terry O´Quinn y Vanessa Williams son el matrimonio Doran, los "malos" de la función. El fallo es que ya en el prólogo del episodio se muestran las cartas de lo que nos podemos encontrar en la serie, carece del suspense necesario. No hace falta ser muy listo para saber qué es lo que pretende Doran, por lo que nos queda va a ser ver a una sucesión de vecinos, cada uno con su propia necesidad de hacer un pacto diabólico, y cómo termina resolviéndose éste (casi siempre de manera dramática para el firmante...) Está bien realizada, se nota que cuenta con un presupuesto holgado, los actores (algunos)tienen carisma, pero por desgracia, no ofrece nada nuevo. Es una serie más, a la que le falta un toque más terrorífico y algo menos de glamour. Suma y sigue.

martes, 2 de octubre de 2012

PENSAMIENTOS DEXTERIANOS

Después de la decepcionante sexta temporada, y una vez visionado el primer episodio de la nueva tanda, titulado "Are you..." se vislumbra una luz de esperanza para esta serie de la que me he declarado siempre fan irredento. En un solo episodio se recupera el ritmo de antaño, se eliminan personajes que no pintaban casi nada (abriendo un nueva trama, la de los rusos, que pinta bien) y sobre todo se inicia un camino del que no hay regreso posible. Debra, la hermana del protagonista, presenció como Dexter asesinaba al psicópata de la anterior temporada. Él crea una excusa creible, sin tener en cuenta que su hermana es una excelente policía y aquí empieza el final de la serie. Ya no hay vuelta atrás y lo que es peor, Laguerta, la oficial superior de Debra, también sospecha algo, ya que ha encontrado la muestra de sangre que debió pertenecer a la secreta colección de Dexter. Episodio escrito por Scott Buck, donde el guionista coge las riendas de la desbocada temporada anterior y coloca a ésta en el camino que no debió perder. Ahora solo queda que continuen por él... Veremos.

lunes, 1 de octubre de 2012

ELEMENTARY

Como aficionado a las historias del Mejor Detective del Mundo, me picaba la curiosidad esta nueva vuelta de tuerca catódica. Los primeros avances le hicieron poner el grito en el cielo a más de un@... Pero claro, hasta que no se ve el producto final no podemos opinar. A la doctora Jane Watson (Lucy Liu) le ofrecen un trabajo, deberá supervisar la recuperación del británico Sherlock Holmes (Jonny Lee Miller), que se está recuperando de su adicción a las drogas. Lo que la ex cirujana no sabe es que se va a dar de bruces contra un tipo maniático, observador, aparentemente caótico, pero que resuelve casos criminales, asesorando a la policía norteamericana (al igual que hizo con Scotland Yard). Enseguida los dos carácteres chocarán, pero surge algo, un lazo que los llevará a meterse en la resolución de oscuros casos de asesinato. La serie tiene ritmo, los actores están bien (Lucy Liu no va de tía buena y Jonny Lee Miller se aleja de la interpretación de Benedict Cumberbatch en Sherlock. Logicamente, las comparaciones han surgido)pero el problema surge en el momento en el cual se ha cambiado de sexo a Watson, el fiel acompañante del investigador. Surge la inevitable tensión sexual y la serie se convierte en un producto a lo Luz de luna, Bones o Castle... Lo que sí espera uno es que la serie no se limite a ser una resolución de casos, sin que haya subtramas y por supuesto, surja la némesis de Holmes... Nada que ver con Sherlock, tranquilos. Esta es una serie para esos momentos de aburrimiento, en los que no tenemos nada que llevarnos a la retina, lo que ya es decir bastante a favor de ella.