lunes, 19 de diciembre de 2011

MISIÓN IMPOSIBLE: PROTOCOLO FANTASMA


La trama de esta nueva película de la franquicia producida por Tom Cruise es la siguiente: Un grupo de agentes del FMI, comandados por Ethan Hunt, deberán encontrar y detener en un tiempo record a un profesor que quiere llevar a la práctica sus teorías que implican la destrucción de la humanidad en una guerra nuclear.
Nos encontramos ante la mejor película de la serie. Brian de Palma, John Woo, J.J. Abrams y ahora Brad Bird, en su primera producciónd e imágen real, nos han ofrecido las aventuras de Hunt. Pero es en esta última cuando el resolutivo agente no es el protagonista de la historia, sino todo el grupo que lidera. Y es que la serie original, creada por Bruce Geller, y que estuvo en las pantallas durante siete años, no tenía un protagonista fijo. Y por fin, lo que en los otros filmes eran momentos meramente anecdóticos, terminando siempre por centrarse en las desventuras de Hunt, aquí cada agente tiene sus minutos de gloria y forman una maquinaria perfecta, la cual no funcionaría si uno de ellos faltara.
Otro acierto narrativo es que en la anterior entrega conociamos a la mujer de Hunt, Julia (Michelle Monaghan), de hecho la trama se centraba en le rapto de ésta por parte del maléfico Owen Davian. Pues bien, parte de la trama de Protocolo Fantasma tendrá relación con lo que ocurrió después del anterior film y el papel que tuvo en ello el agente Brandt, al que pone cara Jeremy Renner.
Muy bien dirigida, incluye action pieces que merecen ser colocadas ya como clásicas y que desde Casino Royale la colocan entre las mejores producciones de acción de los últimos años. Si a todo esto sumamos el humor que destilan muchas situaciones: La fijación que tiene Benji por las máscaras, que no logrará colocarse en ningún momento; los fallos de los gadgets, infinitos, por cierto (atención al mega Dimo que cambia los números de las habitaciones en Dubai...)
En resumen, una película tremendamente divertida, que pese a su duración (133 min.) pasa en un plis plas y que insufla vida a la algo alicaída carrera del amigo Cruise.

jueves, 15 de diciembre de 2011

martes, 13 de diciembre de 2011

THE SON OF NO ONE


A priori, el argumento de este film policiaco es bastante atractivo: Jonathan White (Channing Tatum), un joven policía, deberá rememorar unos terribles hechos que lo marcaron en su infancia. Viviendo en una de las zonas más deprimidas de la ciudad, y con la única amistad de un enfermizo chico de color llamado Vinny, mata accidentalmente a un drogadicto y más tarde, a un camello del lugar.
En el presente, unas cartas anónimas llegan a la redacción de un periódico de Queens y una avispada redactora (Juliette Binoche), que tiene una profunda desconfianza por el Cuerpo de Policía de NY se encargará de darle cobertura a estos hechos, que también implican a un antiguo comisario, Charles Standford (Al Pacino). Éste ocultó los hechos para proteger al chaval y sobre todo por haber sido compañero de su fallecido padre.
La película tiene un interesante tono "a los 80", influenciada por los filmes policiacos de Sidney Lumet pero pierde fuerza debido a la pétrea interpretación del protagonista, que no refleja en su rostro el calvario por el que está pasando. Tampoco Al Pacino se deja el pellejo, poniendo el piloto automático a la hora de interpretar al viejo policía.
El elenco se completa con Ray Liotta, que cumple con nota y Katie Holmes.

QUÉ LLEGUE YA ABRIL, POR FAVOR!!!

lunes, 12 de diciembre de 2011

BLACK MIRROR


Charlie Brooker, el guionista que nos divirtió con la oscura y terrorífica Dead Set vuelve a las andadas. Esta vez apunta su afilada pluma hacia los medios de comunicación, internet y las redes sociales.
En el primer episodio de la miniserie, titulado The Royal Anthem, una joven miembro/a de la Casa Real británica es secuestrada. Para que se efectúe su liberación, el Primer Ministro del país deberá mantener sexo en directo vía televisión con un cerdo. Rápidamente todos los estamentos se ponen en marcha para evitar o engañar a los secuestradores, resultando infructuoso... Finalmente, el Primer Ministro tendrá que ceder, ante la atónita mirada de miles de espectadores y su vida y la de los que lo rodean, evidentemente, ya no volverá a ser la misma.
La emite Channel 4 que se está caracterizando por ofrecer productor más arriesgados, oscuros y politicamente incorrectos que la gubernamental BBC (y esto no quiere decir que no ofrezca productos de calidad, que lo hace y en cantidad).

MELANCHOLIA


No sé que me ha dado este fin de semana que sólo he visto cine europeo. En fin. Nos encontramos ante la nueva producción del controvertido Lars Von Trier, un tipo que utiliza una pose ante los periodistas para llamar la atención, cuando lo que mejor puede hablar de él es su cine.
Justine (Kirsten Dunst)se ha casado, parece feliz e ilusionada. Pero cuando llega a la gran mansión donde se va a celebrar el banquete mira hacia el cielo y ve una estrella que no identifica. Su cuñado (Kiefer Sutherland), aficionado a la astronomía le da una breve explicación que parece tranquilizarla. Una vez dentro del lugar podemos ver a la familia de la chica y de su novio: Una madre contraria un rito matrimonial (Charlotte Rampling), que no para de recriminárselo; el padre (John Hurt), un mujeriego y borrachín; la hermana (Charlotte Gainsbourg), preocupada por que todo salga bien, desesperada por el desastre en el que se convierte la celebración; el suegro y jefe (Stellan Skarsgard) de la protagonista, que la asciende en su trabajo de publicista y demás familiares en invitados...
Justine comienza a entristecerse por momentos, cayendo en un estado depresivo que ni el amor de su recién marido, de los cuidados de los familiares logran remediar.
Tiempo después suceden dos cosas: Por un lado, Justine regresa a la casa de su hermana, en una estado deplorable, casi catatónico. Por otro, lo que el cuñado pensaba que era una estrella es un planeta, Melancholia, que se acerca irremediablemente hacia La Tierra.
Los próximos días serán extraños y aterradores, veremos como los habitantes de la casa quedan aislados y se enfrentan a lo que parece el fin del mundo.
La película ofrece una serie de imágenes de gran belleza, acompañadas de música de Beethoven y aunque el elenco está muy bien, me pareció una pelicula exenta de emoción, fría, aunque no aburre y eso que dura 136 minutos, lo que hoy en día ya es todo un logro.